HOY NUEVAMENTE ES NOTA NACIONAL: LA IMPROVISACIÓN Y LA SOBERBIA TAMBIÉN SE NOTAN…

HOY NUEVAMENTE ES NOTA NACIONAL: LA IMPROVISACIÓN Y LA SOBERBIA TAMBIÉN SE NOTAN EN LA PALABRA “AMPLEACIÓN”
No me sorprende lo que hoy se comenta de #Astrid Ortega. En septiembre del año pasado ya había sido noticia nacional en TV Azteca, después de que exhibí, mediante solicitudes de transparencia y juicios de amparo que siguen vigentes, la forma en que se ostentaba públicamente con una preparación académica que no correspondía.
Hoy, nuevamente, vuelve a ser nota nacional por escribir “ampleación”. Pero el problema de fondo no es sólo una falta de ortografía, sino la falta de preparación, cuidado y seriedad con la que se ejerce el cargo.
Cadereyta no puede seguir normalizando autoridades que improvisan, que no atienden bien a la ciudadanía y que dejan al municipio con servicios públicos deficientes.
Ahora parece que cualquiera cree que puede ser presidente municipal. Y sí, cualquiera tiene derecho a aspirar, pero gobernar exige preparación, responsabilidad y respeto por la gente. Porque si la inconformidad sólo sirve para que aparezcan más improvisados, con otro emblema o con otro discurso, el resultado será el mismo: otra autoridad sin rumbo, sin capacidad y sin verdadera solución para Cadereyta.
Tampoco se trata de dividir el voto ni de abrirle camino al mismo grupo político que hoy gobierna para que vuelva a ganar. Pero tampoco se trata de apoyar a cualquiera sólo por no ser ellos. Cadereyta necesita perfiles nuevos, serios, preparados y con verdadero compromiso, no otra improvisación disfrazada de cambio.
El problema no es una palabra mal escrita. El problema es la forma en que se está gobernando y el riesgo de que esa misma forma de gobernar se repita con otro nombre, otro color o el mismo grupo de siempre.
HOY NUEVAMENTE ES NOTA NACIONAL: LA IMPROVISACIÓN Y LA SOBERBIA TAMBIÉN SE NOTAN EN LA PALABRA “AMPLEACIÓN”
No me sorprende lo que hoy se comenta de #Astrid Ortega. En septiembre del año pasado ya había sido noticia nacional en TV Azteca, después de que exhibí, mediante solicitudes de transparencia y juicios de amparo que siguen vigentes, la forma en que se ostentaba públicamente con una preparación académica que no correspondía.
Hoy, nuevamente, vuelve a ser nota nacional por escribir “ampleación”. Pero el problema de fondo no es sólo una falta de ortografía, sino la falta de preparación, cuidado y seriedad con la que se ejerce el cargo.
Cadereyta no puede seguir normalizando autoridades que improvisan, que no atienden bien a la ciudadanía y que dejan al municipio con servicios públicos deficientes.
Ahora parece que cualquiera cree que puede ser presidente municipal. Y sí, cualquiera tiene derecho a aspirar, pero gobernar exige preparación, responsabilidad y respeto por la gente. Porque si la inconformidad sólo sirve para que aparezcan más improvisados, con otro emblema o con otro discurso, el resultado será el mismo: otra autoridad sin rumbo, sin capacidad y sin verdadera solución para Cadereyta.
Tampoco se trata de dividir el voto ni de abrirle camino al mismo grupo político que hoy gobierna para que vuelva a ganar. Pero tampoco se trata de apoyar a cualquiera sólo por no ser ellos. Cadereyta necesita perfiles nuevos, serios, preparados y con verdadero compromiso, no otra improvisación disfrazada de cambio.
El problema no es una palabra mal escrita. El problema es la forma en que se está gobernando y el riesgo de que esa misma forma de gobernar se repita con otro nombre, otro color o el mismo grupo de siempre.
Source